Tatiana Barajas Flórez ha labrado un sendero mágico de letras a un puñado de niños que vive en una zona marginal de Pamplona. Ese oasis de esparcimiento inició en una cancha del barrio El Progreso con actividades lúdicas y talleres de lectura, “los fines de semana, con mis libros”.
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Su compromiso con darles un techo donde ubicar estantes y mesas lo veía lejano. Sin embargo, en 2019 solicitó en alquiler el puesto de salud que se encontraba en estado de abandono. Entre todos empezaron a recuperar paredes y darle el retoque necesario.