La felicidad con que se expresa el campesino del Páramo del Armorzadero, Salud Vega, contagia por igual a todos los que viven en las veredas limítrofes de Pamplona, en Norte de Santander, y de El Cerrito, en Santander.
Por fin después de muchos años una autopista recién pavimentada atraviesa sus parcelas y con ello dejan atrás la trocha por donde se tenían que movilizar para llevar sus cosechas a los cascos urbanos.
Pero no solo eso, también ahora se pueden conectar con Duitama, en Boyacá, que es el otro territorio que abarca la vía Duitama – Pamplona, perteneciente al proyecto Troncal Central del Norte que acaba de poner en servicio el Gobierno Nacional.