Vierta taza y media de agua en un recipiente, agregue la sal y un chorrito de aceite.
Agregue progresivamente la harina, diluyéndola en el agua, evitando que se formen grumos.
Amase con las manos agregando poco a poco harina y agua hasta obtener una masa suave que no se pegue a las manos.
Forme bolas y aplánelas creando un redondel un poco grueso y simétrico.
Caliente un tiesto y engráselo con un poquito de aceite, ponga las arepas y cocine por ambos lados (hasta que despeguen solas).
Abra las arepas.
Y rellénelas al gusto.
Rellenos
La arepa rellena tiene ascendencia venezolana. Fue en ese país donde nació, se hizo famosa y tiene ganado un sitio de privilegio. Allí se le conoce como “tostada” y es así como el mundo entero la llama. En Norte de Santander, esta “tostada” entró sin pedir permiso y se quedó.
Muchos lugares del interior del país así lo reconocen y la llaman “la arepa rellena de los cucutoches”. Los rellenos son tan variados como la imaginación de quien las cocina; van desde el tradicional queso y pasa por el pollo y la carne hasta la creatividad del cocinero de turno.